¡Hola de nuevo! ¿Me sigues?
El Bitcoin no es
algo nuevo, estoy seguro de que muchos habréis oído a hablar de él si soys algo
geek o estáis al día de las curiosidades de la gran red de redes.
A grandes rasgos
el Bitcoin es una divisa virtual que se creó con el propósito de desligarse de
los controles estatales y de los monopolios de los bancos. Una moneda libre y
digital que se ha convertido en todo un símbolo de la e-cultura undergound. El
hecho es que lo que muchos vieron en su momento como una “frikada” más se ha
convertido en un auténtico boom que ha despertado el interés de grandes
empresarios, brokers y, en resumen, de gente que toca pasta… mucha pasta.
Tienes que
comprarte un ordenador portátil nuevo. Ante esta premisa y por norma general, y
aunque sepas más o menos cómo va el tema, sueles preguntar a tus compañeros de
trabajo, amigos o familiares. Almenos, piensas, para tener varias opiniones y
valoraciones.
No es
sorprendente que la respuesta de bastantes de estos encuestados sea unánime e
inmediata: “sin duda, cómprate un Mac”. Hasta aquí nada raro, todos sabemos de
las virtudes de los productos de la manzana. ¿O no? Lo realmente interesante es
preguntar: “Ok, ¿por qué?” - “Pues porque es mejor”, te dirán muchos sin
vacilar.
¿Mejor en qué? Es
la pregunta que te sueles callar porque indagar más a fondo en la mayoría de
casos supondría una discusión que no llegaría a buen puerto. Sin ánimo de crear
largas tablas comparativas de especificaciones técnicas (no haré ninguna) el
caso es aún más escalofriante cuando te das cuenta de que muchos de estos
preescriptores ni siquiera poseen uno ellos mismos. Entonces, ¿Cómo la saben?
Al final no lo puedes evitar: “sorpréndeme,
por qué es mejor un MacBook que cualquier otro portátil?” – “hombre, molan más
y son más caros”.

Han sido unos duros meses de espera, pero ya está aquí. La nueva creación de Sony ha conseguido sobrepasar las murallas del país nipón para llegar, tres meses después de su lanzamiento, al resto del mundo.
PSVita irrumpe en el mercado internacional para convertirse en la sucesora de la que fuera la primera consola portátil con el sello PlayStation allá por el año 2005, y, de nuevo, la historia se repite…
Como la mayoría de vosotros ya sabréis, otra portátil, llamada 3DS, va camino de hacer ya un año ente nosotros. Como ya lo fuera DS en su momento, la nueva consola de Nintendo se está convirtiendo en la pesadilla y némesis incansable de Sony. Prueba de ello es la considerable indiferencia y frío recibimiento que suscitó el lanzamiento de “Vita” incluso en sus primeras semanas de vida en Japón (país justamente característico por el entusiasmo que despiertan las nuevas consolas) mientras todos, atónitos, observábamos cómo las ventas de su competidora continuaban creciendo a pasos agigantados. Sin duda, la bajada de precio y la posterior aparición de títulos apetecibles en “3DS” dieron el golpe de gracia y un duro sablazo a Sony… (Sí, es que hay algunos que nunca aprenden de sus errores).
La semana pasada se produjo el lanzamiento oficial al resto del mundo, acompañado de una fuerte inversión en medios por parte Sony y un entusiasmo y fe renovados en el éxito de su producto. Sin duda, la consola ha despertado el interés de muchos, pero, ¿conseguirá llegar (ya no digo superar) a las expectativas creadas? “3DS” lleva tiempo en el mercado y muchos usuarios se cansaron de esperar un lanzamiento por parte de Sony que se estaba haciendo eterno, decantándose así hacia su competidora.
Ante esta situación varias cuestiones se plantean indudablemente (entre otras):
- ¿Por qué Sony no entra en razón y reconsidera su política de precios como hizo Nintendo al ver el nivel de aceptación de su nuevo producto?
- ¿Por qué intentan estafar al usuario con unas conversiones 1€=1$?
- ¿Por qué no centran su catálogo en nuevas propuestas en vez de reciclados HD?
- ¿Por qué ofrecen retrocompatibilidad pero nos quieren hacer volver a pasar por caja por aquellos juegos que ya compramos en su momento?
La guerra empieza a llegar su punto álgido. Al fin, se ha convertido en un conflicto a nivel mundial. Las compañías han puesto sus cartas sobre la mesa. Ahora el usuario es quién tiene la última palabra. Let the battle begin
Albert MX